REFORMA TRIBUTARIA

El Gobierno analiza cómo eliminar el impuesto al cheque sin afectar la recaudación

El Ministerio de Economía evalúa la eliminación del Impuesto al Cheque, uno de los tributos con mayor aporte fiscal, pero aún no define cómo compensar su recaudación.

El Gobierno nacional analiza la eliminación del Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias, conocido como Impuesto al Cheque, creado en 2001 como una medida de emergencia. La propuesta forma parte de la futura reforma tributaria que impulsa el Ministerio de Economía, aunque persisten dudas sobre cómo compensar el impacto fiscal de su eventual eliminación.

 

El tributo fue instaurado mediante la Ley 25.413, impulsada por Domingo Cavallo durante la presidencia de Fernando de la Rúa, y debía tener vigencia por un año. Sin embargo, más de dos décadas después, sigue siendo uno de los 12 impuestos que más recaudan en Argentina. Según datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en 2024 generó ingresos por $9,1 billones, equivalentes al 7,2% de la recaudación total.

De acuerdo con el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el IVA, el Impuesto a las Ganancias, los Aportes y Contribuciones, y el Impuesto al Cheque concentran el 85% de la recaudación consolidada del país. No obstante, los tribunaristas coinciden en que se trata de un impuesto distorsivo, ya que grava las transacciones bancarias sin medir la capacidad contributiva de los contribuyentes.

 

El tributo aplica un 0,6% sobre los depósitos y otro 0,6% sobre los débitos, es decir, un 1,2% total sobre cada movimiento. Para el tributarista Diego Fraga, “es un impuesto en cascada que penaliza el uso de la banca formal y encarece la operatoria de las pymes”. Su colega Mariano Ghirardotti señaló que el gravamen “no distingue entre operaciones productivas y especulativas”, y que “fomenta la desbancarización y el crecimiento de la economía informal”.

Eliminar el Impuesto al Cheque, advierten los especialistas, sería complejo. Además de representar cerca del 7% de la recaudación nacional, es un tributo de baja evasión y cobro automático por parte de los bancos. “Sacarlo sin reemplazo generaría un déficit inmediato que debería cubrirse con reducción del gasto, nuevos impuestos o mayor endeudamiento”, sostuvo Fraga.

El presidente Javier Milei reafirmó su intención de simplificar el sistema fiscal y reducir la cantidad de tributos. En una visita a Sidersa, afirmó que el país “tiene un problema de informalidad que distorsiona la carga fiscal” y anunció su plan para eliminar cerca de 20 impuestos sin afectar la recaudación.

 

Durante el gobierno de Mauricio Macri, el Consenso Fiscal Federal 2017 había planteado reducir gradualmente el impacto del impuesto, permitiendo computarlo como pago a cuenta de Ganancias e IVA. Sin embargo, en 2019, el acuerdo fue suspendido y el gravamen volvió a consolidarse como una fuente estructural de ingresos.

Mientras tanto, el Ejecutivo trabaja en el proyecto de reforma tributaria que será enviado al Congreso una vez concretado el recambio parlamentario. El desafío principal será definir cómo reemplazar la recaudación del Impuesto al Cheque sin afectar las cuentas públicas.