La sanción del Presupuesto 2026 dejó un mensaje claro en el Senado: el Gobierno logró construir mayorías y expuso la división interna del peronismo. Con ese antecedente, La Libertad Avanza decidió redoblar su estrategia política para avanzar con dos proyectos clave: la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares.
El armado de consensos tendrá como protagonistas a Patricia Bullrich, Martín Menem y al ministro del Interior Diego Santilli, quienes trabajarán para sumar voluntades de gobernadores y senadores provinciales. El foco estará puesto en el peronismo no K, un sector que ya mostró fisuras durante el debate presupuestario.
Dentro del interbloque Unión por la Patria, que reúne a 28 senadores, las diferencias quedaron expuestas. Mientras el sector kirchnerista rechazó el proyecto del Ejecutivo, un grupo de legisladores votó en sintonía con las necesidades de sus provincias y las posiciones de sus gobernadores, un factor que el oficialismo busca capitalizar nuevamente.

Desde esos sectores remarcan que las decisiones en el Senado responden, en gran medida, a la realidad provincial más que a una línea política unificada. Esa lógica explica los votos divididos en la última sesión y alimenta las expectativas del Gobierno de repetir el esquema en el tratamiento de la reforma laboral.
La iniciativa ya cuenta con dictamen y el oficialismo prevé llevarla al recinto en febrero, con fecha tentativa el 11. Bullrich anticipó que el texto está abierto a cambios, con el objetivo de ampliar respaldos y asegurar la sanción.
En paralelo, el Gobierno mantendrá el contacto con mandatarios provinciales y legisladores dialoguistas durante enero, a la espera de un nuevo llamado a sesiones extraordinarias por parte del presidente Javier Milei, con la intención de dar un nuevo golpe político y avanzar con su agenda de reformas.



