El Gobierno nacional avanzó en una reorganización de su estructura de poder luego de superar las principales metas legislativas previstas para el inicio del año. En ese marco, se consolidó el mayor protagonismo de Karina Milei, quien incrementó su peso político dentro del esquema del Ejecutivo.
Los cambios se reflejaron especialmente en el Ministerio de Justicia, donde se produjo una renovación de autoridades. El movimiento interno también implicó la salida del anterior titular de la cartera y la reubicación de algunos funcionarios cercanos al círculo presidencial.

Dentro del oficialismo sostienen que esta decisión permitió reordenar los equilibrios del llamado “Triángulo de Hierro”, el núcleo político que rodea al presidente. Con este nuevo esquema, la secretaria general sumó mayor capacidad de influencia en distintas áreas del Gabinete.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo busca encarar la nueva etapa del año político con una agenda legislativa ambiciosa que incluirá proyectos vinculados a reformas institucionales, modificaciones en distintos códigos y cambios en materia económica y administrativa.



