En una señal de acercamiento diplomático, Donald Trump y Xi Jinping alcanzaron un acuerdo sobre la situación de Irán y la necesidad de mantener abierto el Estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio global de petróleo y gas.

Tras la reunión bilateral, la Casa Blanca informó que ambos mandatarios coincidieron en que Teherán no puede desarrollar armamento nuclear y respaldaron la reapertura total del corredor marítimo, escenario de fuertes tensiones regionales en los últimos meses.
“Los dos líderes han acordado que Irán no puede tener armas nucleares, han pedido la reapertura del Estrecho de Ormuz y coinciden en que no se puede permitir que ningún país ni organización cobre peajes”, señaló el gobierno estadounidense en un comunicado difundido al finalizar el encuentro.

El entendimiento representa una coincidencia poco habitual entre las dos mayores potencias del mundo en un tema atravesado por disputas estratégicas y económicas. Trump aseguró además que Xi expresó oposición a la militarización del estrecho, una vía por la que circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.
Aunque evitaron comprometer medidas concretas sobre Teherán, la coincidencia entre ambos líderes fue leída como una señal de preocupación compartida por el impacto que la crisis regional puede tener sobre la seguridad internacional y los mercados energéticos.
