La Justicia de los Estados Unidos resolvió un nuevo capítulo en la extensa disputa judicial por los cupones PBI. En esta oportunidad, la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito falló a favor de Argentina, al ratificar una decisión previa tomada por la jueza Loretta Preska en primera instancia.
El caso se originó a partir de denuncias sobre una presunta manipulación de los datos de crecimiento económico que habrían permitido al país evitar pagos adicionales previstos en los cupones atados al PBI. Estos instrumentos financieros fueron ofrecidos como parte de la reestructuración de deuda de 2005 y prometían un pago extra si el crecimiento del país superaba ciertos umbrales.
Aunque el fallo representa un triunfo para Argentina en los tribunales estadounidenses, el panorama judicial sigue siendo adverso en otras jurisdicciones. En octubre del año pasado, los tribunales de Londres emitieron un fallo favorable a los acreedores, estableciendo que el país debía pagar una cifra cercana a los 1.300 millones de euros por incumplimientos vinculados a estos mismos bonos.

Los demandantes, que aceptaron los términos mejorados de la reestructuración de 2005, sostienen desde hace años que, a partir de 2013, el país alteró deliberadamente sus estadísticas oficiales para evitar activar los pagos. El litigio se volvió una disputa clave en la relación entre Argentina y los tenedores de deuda reestructurada, en medio de un largo historial de conflictos financieros internacionales.
Con este nuevo fallo, Argentina suma un punto a su favor en los tribunales de Nueva York, aunque la batalla legal por los cupones PBI aún continúa en varios frentes.


