El Gobierno nacional convocó este miércoles a una nueva reunión del Consejo de Mayo en la Casa Rosada. Desde las 10 de la mañana, funcionarios, legisladores, dirigentes empresariales y sindicales analizarán dos de los puntos incluidos en el Pacto de Mayo firmado en 2024: la inviolabilidad de la propiedad privada y la reforma educativa.
Del encuentro participan el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; la senadora radical Carolina Losada; el presidente de la UIA, Martín Rapallini; y el titular de la Uocra, Gerardo Martínez. En esta oportunidad no estará el diputado del PRO Cristian Ritondo, que se sumará al trabajo parlamentario en Diputados.

El temario fue notificado a los miembros del Consejo mediante su canal de coordinación y, como en las ediciones anteriores, el objetivo es que las conclusiones se vuelquen en un documento final que será presentado en diciembre. Ese texto servirá como insumo para la discusión legislativa tras el recambio del 10 de diciembre.
La otra batalla: el Congreso
Mientras en la Rosada se debate sobre educación, el Congreso atraviesa horas de máxima tensión. Este martes el Senado dictaminó la Ley de Financiamiento Universitario, que propone una recomposición presupuestaria para las universidades y una actualización bimestral según inflación, además de aumentos salariales para docentes y no docentes.

El presidente Javier Milei ya anticipó que vetará el proyecto si llega a sancionarse, como lo hizo el año pasado con una ley similar. A esto se suma la pulseada que desde el mediodía se dará en Diputados, donde la oposición intentará revertir los vetos presidenciales a la moratoria previsional, la emergencia en discapacidad y el aumento de jubilaciones, además de reclamar más fondos para las provincias.
El oficialismo asegura contar con los votos suficientes para sostener su posición, aunque algunas medidas —como la emergencia en discapacidad, aprobada previamente con dos tercios de la Cámara— podrían poner en jaque la estrategia.
En este escenario, el Consejo de Mayo sesiona en un clima de máxima tensión política, con un Gobierno decidido a defender su programa económico y una oposición que busca marcarle límites desde el Congreso.
