En medio de la investigación judicial sobre el patrimonio de Manuel Adorni, la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, expresó una postura crítica respecto a la continuidad del funcionario en el Gobierno nacional.
“Hubiese sido mucho más sano que se apartara del cargo mientras estaba la investigación”, afirmó la dirigente, al referirse a la situación que atraviesa el jefe de Gabinete. En ese sentido, consideró que la decisión de permanecer en funciones genera un efecto directo sobre la agenda pública.
Según planteó, el foco del debate se desplazó hacia cuestiones personales del funcionario. “Estamos hablando todo el tiempo de Adorni, de si viajó o no, de sus gastos o de sus propiedades”, señaló, al tiempo que cuestionó que estos temas ocupen el centro de la escena en lugar de las políticas económicas impulsadas por la gestión.

Para Hebe Casado, este escenario impacta de manera negativa en la comunicación del oficialismo. “Correspondía que se corriera para que se hable de lo importante que pasa en la Argentina”, sostuvo, marcando la necesidad de priorizar los ejes de gobierno por sobre las polémicas individuales.
La vicegobernadora también vinculó el caso con el discurso que llevó al poder al presidente Javier Milei. “Uno siempre tiene que hacer lo que dice que hay que hacer”, remarcó, en alusión a los estándares éticos planteados durante la campaña y a la crítica a la denominada “casta política”.
Por último, Hebe Casado aclaró que la eventual existencia de delitos es una cuestión que deberá definir la Justicia, aunque subrayó que el caso ya genera “ruido político” y pone en tensión el vínculo entre el Gobierno y sus votantes.



