La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner atraviesa días clave tanto en el plano sanitario como en el judicial. A doce días de su internación en el Sanatorio Otamendi, su evolución médica avanza con cautela y sin precisiones sobre el alta médica, en un contexto atravesado por movimientos estratégicos de su defensa ante el Tribunal Oral Federal N° 2 (TOF2).
La titular del Partido Justicialista fue intervenida quirúrgicamente de urgencia el 20 de diciembre, tras ser diagnosticada con apendicitis aguda con peritonitis localizada. Desde entonces permanece bajo seguimiento médico intensivo, con un cuadro que, según el último parte oficial, muestra una lenta recuperación.
En paralelo, el foco político y judicial se desplazó hacia el futuro inmediato de su prisión domiciliaria, que cumple en su domicilio de San José 1111, en el marco de la condena a seis años de prisión por la denominada “Causa Vialidad”. Durante la feria judicial de enero, la defensa buscará que se revisen decisiones restrictivas adoptadas por el tribunal respecto de sus condiciones de detención.

Los abogados de la exmandataria, encabezados por Carlos Beraldi, solicitaron ampliar el régimen de visitas, retirar la tobillera electrónica y extender el tiempo autorizado para el uso de la terraza del edificio. Estos pedidos fueron inicialmente rechazados, luego de que el tribunal endureciera las condiciones tras una reunión con numerosos economistas del peronismo en su domicilio.
Sin embargo, el escenario podría modificarse. El TOF2 verá alterada su conformación habitual durante la feria judicial, debido a las vacaciones de Diego Barroetaveña y Gustavo Hornos. La nueva integración quedará conformada por Mariano Borinsky, junto a Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci, lo que implica un cambio de dos votos y reabre expectativas sobre una eventual revisión de las condiciones de detención.
En el plano médico, el último comunicado difundido por el sanatorio advirtió que la paciente presenta un íleo posoperatorio, una parálisis temporal del intestino frecuente tras cirugías abdominales. El parte señala que Cristina Kirchner continúa con drenaje peritoneal y tratamiento antibiótico endovenoso, bajo estricta supervisión.
Alojada en una habitación individual, la ex presidenta pasó Nochebuena y Navidad internada, mientras crece la atención política y mediática sobre su estado de salud y el impacto que pueda tener en las decisiones judiciales que se definirán en las próximas semanas.

