El comando militar conjunto supremo de Irán (Khatam al-Anbiya) advirtió este lunes que responderá "pronto" al que consideran un acto de "piratería marítima armada" perpetrado por Estados Unidos en aguas del Golfo de Omán.
El incidente se desencadenó el domingo, cuando un destructor estadounidense interceptó al carguero Touska, de bandera iraní. Según la versión oficial de Washington, el buque intentaba evadir el bloqueo naval impuesto a los puertos iránies. La embarcación, que había zarpado desde Malasia, recibió disparos en su sala de máquinas y fue abordada por infantes de marina.

En respuesta a esta acción, las fuerzas iraníes lanzaron ataques con drones contra buques de guerra estadounidenses presentes en la zona, lo que obligó a las naves a retirarse, informaron medios oficiales como IRIB y Mehr.
En paralelo a la escalada militar, la agencia oficial IRNA confirmó que Irán rechazó participar en la segunda ronda de conversaciones de paz con Estados Unidos, prevista para realizarse en Pakistán. Las autoridades persas argumentan que las "exigencias irrazonables" de Washington y el mantenimiento del bloqueo naval no ofrecen un "clima positivo" para el diálogo.

"En estas circunstancias, no hay perspectivas claras de que las negociaciones sean fructíferas", sentenció la agencia estatal, mientras el presidente Donald Trump aseguraba que EE.UU. mantiene la "custodia total" del carguero confiscado.
