El reconocimiento del Estado Palestino por parte de países tradicionalmente aliados de Israel dejó al país más aislado en el ámbito internacional. Entre ellos se encuentran Gran Bretaña, Francia, Portugal, Australia, Canadá, Bélgica, Luxemburgo, Malta, Andorra y San Marino, que se suman a los 157 estados que ya reconocen oficialmente a Palestina, incluyendo a Argentina.
Esta postura genera un escenario complejo para Benjamin Netanyahu, quien continúa con la ofensiva militar en Gaza y analiza la posible anexión unilateral de Cisjordania. La presión internacional aumenta, mientras el primer ministro busca mantener la cohesión de su coalición de derecha y el respaldo de su base electoral.

Expertos destacan que, aunque este reconocimiento fortalece la posición diplomática de la Autoridad Nacional Palestina y del grupo moderado Fatah, aún no se han definido consecuencias operativas contra Israel, como sanciones o restricciones comerciales y militares. Por ahora, la medida tiene un carácter mayormente declarativo.
El cambio refleja un giro histórico respecto a los Acuerdos de Abraham, que cinco años atrás normalizaron relaciones entre Israel y varias naciones árabes. Ahora, el conflicto palestino-israelí ya no es un impedimento para que los países establezcan vínculos diplomáticos, lo que abre oportunidades para un eventual avance en la vía diplomática y la protección de los derechos de la población palestina.



