Las autoridades israelíes denunciaron que los restos entregados por Hamas este lunes no corresponden a los 13 rehenes fallecidos aún retenidos en Gaza. Según los análisis del Instituto Nacional Forense, uno de los cuerpos coincide con un rehén previamente recuperado en 2023, lo que obligó a calificar la acción como una violación del acuerdo y a convocar evaluaciones de seguridad por parte del Gobierno.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) intervino en la entrega, pero la confusión sobre la identificación de cadáveres evidencia las dificultades logísticas y técnicas en la Franja de Gaza. La destrucción de tumbas, la falta de equipamiento forense y la muerte de comandantes con información sobre los lugares de sepultura dificultan la recuperación de los cuerpos.

El episodio provocó reacciones inmediatas de ministros israelíes, que exigieron medidas punitivas contra Hamas y plantearon la posibilidad de reanudar acciones militares. El primer ministro Benjamin Netanyahu convocó a su gabinete a analizar la situación y definir la respuesta.
A nivel diplomático, Estados Unidos y Egipto mantienen la presión para que Hamas complete la devolución de los cuerpos, un requisito clave para avanzar en la siguiente fase del plan de paz, que incluye la desmilitarización de Gaza y la instauración de una administración civil como paso previo a la reconstrucción del enclave.



