El Ejército israelí disparó el jueves contra una delegación diplomática de la Unión Europea (UE) y varios países árabes en el campamento de refugiados de Jenin, en Cisjordania. Los diplomáticos, acompañados de periodistas, realizaban una visita para evaluar la situación humanitaria cuando al menos dos soldados israelíes abrieron fuego. Afortunadamente, no hubo víctimas, pero el incidente desató fuertes condenas internacionales.

El Ministerio de Exteriores palestino denunció que el ataque tenía como objetivo intimidar a la delegación. Por su parte, Israel reconoció el hecho, pero explicó que los diplomáticos se habían desviado de la ruta aprobada y habían ingresado a una zona de combate activo, donde se dispararon tiros de advertencia. Aseguraron que no hubo heridos ni daños y que tras aclararse que los implicados eran diplomáticos, se revisó el incidente.
Este suceso se da en un contexto de escalada de violencia, con al menos 44 muertos por bombardeos israelíes en la jornada del martes. La situación ha intensificado las críticas de países europeos, que convocaron a los embajadores israelíes para pedir explicaciones.



