La Casa Rosada enfrenta una pulseada decisiva en el Congreso. Este miércoles, la Cámara de Diputados tratará de insistir con las leyes vetadas por el presidente Javier Milei, vinculadas al financiamiento de las universidades públicas y la emergencia en el Hospital Garrahan. Para evitar una derrota, el flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, desplegó gestos hacia los gobernadores y giró Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por más de $12.500 millones a cuatro provincias: Santa Fe, Misiones, Chaco y Entre Ríos.

Catalán ya se reunió con mandatarios cercanos como Rogelio Frigerio, Leandro Zdero, Alfredo Cornejo, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz, en un intento por quebrar la mayoría opositora. Sin embargo, el escenario es complejo: en la Cámara baja la oposición roza los dos tercios, y en el Senado el dominio opositor es aún mayor.
La primera batalla es la ley de emergencia para el Garrahan, que obtuvo 159 votos a favor en su aprobación inicial. Para revertirla, el oficialismo necesita que buena parte de los ausentes y abstenciones se alineen con el Gobierno, algo que parece difícil. La segunda disputa es la ley de financiamiento universitario, que reunió 158 votos positivos y también requiere un alto número de respaldos para sostener el veto presidencial.

En paralelo, otro frente preocupa a la Casa Rosada: el proyecto que busca limitar el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), ya aprobado en el Senado. Si avanza en Diputados, el margen de maniobra del Gobierno quedaría fuertemente acotado en lo que resta del mandato de Milei.
Aunque la negociación es contrarreloj, el oficialismo confía en que la combinación de fondos frescos a las provincias y el tradicional recurso de la rosca política alcance para frenar la avanzada opositora. El resultado de la sesión marcará no solo el destino de las dos leyes vetadas, sino también el nivel real de fortaleza del nuevo ministro Catalán en su debut al frente del Ministerio del Interior.
