La CGT abrió el diálogo con el Gobierno para modificar la reforma laboral
La CGT (Confederación General del Trabajo de la República Argentina) profundizó sus críticas al Consejo de Mayo y cuestionó el enfoque ideológico que dominó la propuesta oficial de reforma laboral. Ante ese escenario, la conducción decidió abrir nuevos canales de diálogo con figuras del Gobierno, con el objetivo de buscar márgenes de acuerdo cuando el proyecto llegue al Senado.
Desde la central destacaron que su iniciativa para un régimen especial de empleo joven, que flexibiliza condiciones de contratación para menores de 30 años, podría convertirse en una de las monedas de negociación dentro del debate político.
El malestar sindical se potenció después de la última reunión del Consejo de Mayo, donde —según la CGT— no se alcanzaron consensos reales ni se presentó un articulado completo del proyecto. La central reprochó que el ámbito se limitó a exponer lineamientos unilaterales, sin funcionar como una mesa de construcción conjunta.
Con la evaluación de que las definiciones finales quedaron por fuera de ese espacio, la CGT abrió nuevos canales políticos dentro del Gobierno, considerados más pragmáticos y con capacidad de ordenar posiciones internas. Esa lectura explica el cambio de estrategia que la conducción impulsa en esta etapa.
El jueves al mediodía, la CGT reunirá a su Consejo Directivo para analizar el texto final enviado al Congreso. Allí buscará definir una postura común antes de que comience el tratamiento legislativo, en un contexto donde conviven sectores que piden endurecer la respuesta y otros que apuestan por una negociación más amplia.
La central ya marcó su primer límite: no apoyará un esquema que interprete como regresivo o antisindical, y buscará que la discusión se traslade a las mesas políticas, donde, según su lectura, hoy se concentran las decisiones clave.