DIPUTADOS

La oposición desafía al Gobierno con una sesión final antes del 10 de diciembre

El peronismo intenta dejar su marca con proyectos sobre PYMES, discapacidad y DNU antes del 10 de diciembre, mientras el oficialismo se prepara para las sesiones extraordinarias.

A días de la renovación del Congreso, la oposición peronista busca concretar una última sesión en ambas cámaras antes del 10 de diciembre para dejar su sello legislativo y mostrar cohesión política tras la derrota electoral.

En paralelo, el oficialismo de Javier Milei trabaja para ampliar su base en Diputados y consolidar alianzas con gobernadores en la antesala de las sesiones extraordinarias, en las que planea tratar el Presupuesto 2026 y las reformas laboral y tributaria.

Los planes del peronismo

En la Cámara de Diputados, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, intenta reunir quórum para sesionar el 19 de noviembre. La agenda incluiría la emergencia para PYMES, la reforma del ENARD y cambios en la ANDIS (Agencia Nacional de Discapacidad), tres proyectos con fuerte respaldo opositor que habían sido emplazados en la última sesión antes de las elecciones.

ANDIS

Por su parte, en el Senado, José Mayans busca aprobar al día siguiente la modificación de la ley que regula los DNU, una iniciativa que ya tiene dictamen y que introduce cambios relevantes: los decretos podrían ser invalidados con el rechazo de una sola cámara y se prohibirían los decretos multitemáticos, como el DNU 70/23.

El principal desafío del bloque será mantener la unidad interna y sumar apoyos entre los espacios dialoguistas. Tras las elecciones del 26 de octubre, circularon versiones sobre una posible fractura en la bancada peronista, aunque los referentes del espacio negaron cualquier división.

Un cierre con lectura política

La movida del peronismo busca ser una última demostración de fuerza antes del recambio legislativo, en un contexto en el que La Libertad Avanza ya consiguió el tercio propio que le permite blindar vetos y evitar juicios políticos, aunque todavía necesita aliados para alcanzar los 129 votos requeridos para aprobar leyes clave.

El interrogante está en el rol que adoptarán los gobernadores peronistas, que negocian con el ministro del Interior, Diego Santilli, las partidas presupuestarias para el año próximo. Algunos podrían acompañar la iniciativa para marcar presencia política, aunque eso podría tensar las conversaciones con la Casa Rosada.

En el oficialismo, la prioridad será aprobar el Presupuesto 2026 durante las sesiones extraordinarias, previstas —de manera preliminar— entre el 11 y el 31 de diciembre, cuando ya esté en funciones la nueva composición del Congreso.

El escenario en el Senado

El proyecto para modificar la ley de DNU enfrenta obstáculos. En Diputados, el texto original se debilitó tras eliminar el artículo que imponía un plazo de 90 días para que el Congreso trate los decretos antes de que pierdan vigencia. El Senado ahora debate una versión más moderada, que mantiene los cambios centrales pero sin ese punto de conflicto.

Mayans deberá convencer a quienes acompañaron la media sanción previa y hoy desconfían del peronismo tras su firma en disidencia. Desde los bloques dialoguistas, sospechan de un posible acuerdo con el oficialismo que podría incluir negociaciones por vacantes judiciales y cargos en la Corte Suprema, temas que requieren mayorías especiales.

Finalmente, persiste la duda sobre un eventual veto presidencial. En el peronismo sostienen que, de ocurrir, la mejor respuesta será coordinar una estrategia conjunta entre ambas cámaras, buscando sostener el poder de negociación frente al Ejecutivo.