Las modificaciones a la Ley de Inteligencia quedaron en el centro de la agenda parlamentaria y la oposición reclamó formalmente que el Congreso active las comisiones bicamerales encargadas de analizar el DNU 941/2025. El pedido fue dirigido a las máximas autoridades de ambas cámaras, Martín Menem y Victoria Villaruel.
Diputados del interbloque Unidos y de Unión por la Patria exigieron que el decreto sea girado a la Bicameral de Trámite Legislativo, que cuenta con diez días hábiles para expedirse una vez recibido el texto. Desde esos espacios advirtieron sobre la necesidad de un análisis profundo de los cambios introducidos en el funcionamiento de la SIDE.

En el caso de Unión por la Patria, los legisladores impulsaron directamente un proyecto de rechazo. Sostuvieron que el DNU altera el sistema democrático al otorgar facultades coercitivas incompatibles con la división de poderes y remarcaron que el Gobierno contaba con herramientas institucionales para habilitar el debate legislativo sin recurrir a un decreto.
El bloque PRO, en cambio, adoptó una postura más cauta y respaldó inicialmente la medida. Argumentó que se trata de un tema sensible para la seguridad y la defensa, y decidió esperar la reglamentación y los protocolos de aplicación antes de fijar una posición definitiva.
Según la ley vigente, la Bicameral funciona incluso durante el receso del Congreso y, si no se expide en plazo, las cámaras pueden tratar el DNU directamente en el recinto. Para avanzar, la oposición deberá reunir quórum y construir mayorías, mientras el decreto mantiene plena vigencia hasta que el Parlamento se pronuncie.



