El Gobierno acelera los preparativos para el debate sobre la reforma laboral, previsto en el Senado para febrero, y busca asegurar los votos necesarios entre los gobernadores, que expresan tensiones por un apartado tributario del proyecto que afecta la coparticipación.
El ministro del Interior, Diego Santilli, lidera la estrategia de diálogo con las provincias. Con el oficialismo contando con 21 votos propios en el Senado, necesita al menos 16 más provenientes de legisladores vinculados a los gobernadores para alcanzar el piso de 37.

Santilli inició una serie de visitas a las provincias, comenzando por Chubut, donde recorrió las zonas afectadas por incendios junto al gobernador Ignacio Torres. Las actividades programadas debieron ajustarse por las lluvias, y el Gobierno se comprometió a enviar fondos de emergencia a la provincia.
En Chaco, el gobernador Leandro Zdero expresó apoyo a la reforma laboral, señalando que la medida podría ayudar a reducir el riesgo país y mejorar el equilibrio fiscal. Zdero cuenta con respaldo directo en el Senado a través de su delegada Silvana Schneider, mientras que Torres tiene la lealtad de Edith Terenzi, votos clave para la Casa Rosada.
El diálogo con otros gobernadores continúa esta semana: el pampeano Sergio Ziliotto reprogramó su visita a la Casa Rosada para este viernes, mientras que el mendocino Alfredo Cornejo se reunirá con Santilli el jueves. Entre los gobernadores con los que ya hubo encuentros se encuentran Juan Pablo Valdés, Martín Llaryora, Hugo Passalacqua, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil, Rogelio Frigerio, Marcelo Orrego, Rolando Figueroa, Claudio Poggi, Carlos Sadir, Gerardo Zamora y Alberto Weretilneck.
El punto más conflictivo del proyecto es el artículo 191, que reduce la recaudación del Impuesto a las Ganancias, afectando directamente a los recursos que reciben las provincias. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la medida representa un costo fiscal de 0,22% del PBI, equivalente a 1,9 billones de pesos, de los cuales $790.000 millones corresponderían a Nación y $1,12 billones a provincias y CABA.
Al menos ocho gobernadores estudian negociar que Nación asuma la rebaja impositiva durante la primera etapa del proyecto, posponiendo el impacto para las provincias hasta 2027-2028.
En Casa Rosada priorizan lograr un triunfo simbólico con la reforma laboral, que permita enviar un mensaje de fortaleza política a mercados, FMI y Estados Unidos. Mientras tanto, las negociaciones continúan y las próximas semanas serán clave para definir los votos que permitirán avanzar con el proyecto.
