La decisión de Macri de dar marcha atrás abrió una grieta dentro de Juntos por el Cambio, ya que algunos dirigentes como Martín Lousteau criticaron la medida y otros, como Ernesto Sanz, defendieron a Rubinstein.
La Secretaría había publicado este miércoles la actualización del "Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo", el cual regía desde 2015, y que se lleva a cabo en los dos casos en que el aborto puede ser practicado de manera legal hasta el momento: cuando se solicite la práctica para evitar un peligro para la vida o la salud de la mujer embarazada o cuando el embarazo sea producto de una violación.
Uno de los cambios más sustanciales era que la objeción de conciencia no podía impedir que un hospital o centro de salud realizara la interrupción del embarazo.
