Martín Menem respaldó a Adorni, pero su postura complicó el vínculo con aliados en Diputados
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, decidió sostener su respaldo político al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio del creciente escándalo por su situación patrimonial. La definición interna, que en el oficialismo describen como irrestricta, empieza a generar efectos colaterales en la dinámica legislativa y en el vínculo con los bloques aliados.
La postura de Menem consolida una línea de defensa dentro de La Libertad Avanza, pero al mismo tiempo dificulta la articulación de acuerdos en un Congreso donde el oficialismo depende de negociaciones permanentes para avanzar con su agenda.
Crecen las tensiones con los aliados
La decisión de sostener a Adorni en medio de las críticas abrió un nuevo frente de conflicto con sectores que hasta ahora venían acompañando al Gobierno.
El PRO aparece como uno de los espacios más duros en este escenario. Referentes del partido comenzaron a marcar distancia del jefe de Gabinete e incluso plantearon públicamente su renuncia, lo que expone una fractura en la relación política con la Casa Rosada.
A esto se suman legisladores vinculados a gobernadores provinciales que, si bien mantienen diálogo con el oficialismo, advierten en privado que el caso Adorni complica cualquier negociación futura en el recinto.
Una estrategia de respaldo sin matices
Dentro de La Libertad Avanza, la estrategia dominante es cerrar filas. La defensa de Adorni se interpreta como una señal de cohesión interna frente a lo que consideran una ofensiva política de la oposición.
Sin embargo, ese alineamiento sin fisuras empieza a tener costos en la construcción de mayorías legislativas. Algunos sectores advierten que la rigidez del posicionamiento oficial podría aislar al Gobierno en votaciones clave.
El PRO y una definición pendiente
El PRO atraviesa su propia tensión interna. Mientras algunos dirigentes expresan críticas abiertas al jefe de Gabinete, otros mantienen una postura más cautelosa a la espera de la evolución del conflicto.
La sesión prevista en Diputados, donde podrían tratarse pedidos de informes y una moción de censura, será una prueba clave para medir el nivel real de acompañamiento al Gobierno.
Hasta el momento, el bloque macrista no ha firmado los pedidos de sesión impulsados por la oposición, lo que deja abierta la incógnita sobre su posicionamiento final.
Un Congreso más difícil para el oficialismo
El escándalo en torno a Adorni reconfiguró el clima político en el Congreso y obligó al oficialismo a recalibrar su agenda legislativa.
Proyectos clave como iniciativas económicas y reformas estructurales podrían enfrentar mayores dificultades para avanzar si se profundiza la tensión con los bloques aliados.
En ese contexto, la defensa de Menem a Adorni no solo tiene impacto interno, sino que también redefine el equilibrio político que sostiene la gobernabilidad en Diputados.
La disputa deja al descubierto una paradoja: el intento de cerrar filas hacia adentro podría estar debilitando la capacidad de construir acuerdos hacia afuera.