9 DE JULIO

Milei llega a Tucumán con un acto deslucido y sin respaldo de la mayoría de los gobernadores

Con la foto del Pacto de Mayo cada vez más lejana, el presidente encabezará esta noche la vigilia por el 9 de julio en un clima de tensión con las provincias, sin discurso confirmado y con fuerte ausentismo de mandatarios.

El presidente Javier Milei arribará esta noche a Tucumán para liderar la vigilia por el 9 de julio, en un acto que estará marcado por la escasa asistencia de gobernadores, la tensión por la coparticipación y una ceremonia protocolar sin definiciones políticas relevantes. A diferencia de la celebración del Pacto de Mayo del año pasado, que contó con la presencia de 18 de los 23 mandatarios, el acto de esta noche mostrará un escenario de aislamiento presidencial.

La relación entre la Casa Rosada y las provincias atraviesa uno de sus momentos más críticos, con disputas por la distribución de fondos coparticipables, ATN y diferencias por el armado electoral. El deterioro del vínculo se verá reflejado en una postal política en la que el jefe de Estado apenas estará acompañado por el gobernador anfitrión, Osvaldo Jaldo, el catamarqueño Raúl Jalil, y posiblemente el chaqueño Leandro Zdero.

También asistirán las vicegobernadoras de Córdoba, Entre Ríos y Salta -Myrian Prunotto, Alicia Aluani y Antonio Marocco-, aunque en Casa Rosada descuentan que la convocatoria será mucho menor a la del año anterior. Desde los equipos provinciales justificaron las ausencias por cuestiones logísticas, actividades locales o la falta de vuelos hacia Tucumán. En el caso del puntano Claudio Poggi, por ejemplo, sus asesores indicaron que no llegaría a tiempo tras asistir al desfile en Villa Mercedes, debido a que no viaja en avión.

En este contexto, Milei no tendría previsto dar un discurso. Según confirmaron fuentes oficiales, por estas horas el mandatario mantiene su decisión de no hablar durante la ceremonia. “Por ahora no habla. No hay discurso”, sintetizó un funcionario de primera línea, aunque advirtió que la postura podría cambiar sobre la hora.

Como medida preventiva, una avanzada presidencial ya partió hacia la provincia con el tradicional atril. De igual forma, se resolvió que el evento se transmita en cadena nacional, descartando la modalidad habitual de transmisión en crudo, que exime a los canales de la obligación de levantar la señal.

Está previsto que el Gabinete Nacional viaje en su mayoría para participar de los actos protocolares, que incluyen la firma del libro de la Casa de Tucumán, la rendición de honores y el desfile conmemorativo por el 209° aniversario de la Declaración de la Independencia.

En el entorno presidencial reconocen que la baja adhesión de los gobernadores no sorprendió. Algunos lo atribuyen al perfil bajo del acto, otros a la falta de planificación y al apuro con el que se organizó. “Es un acto patrio que tiene otras características”, justificaron en Balcarce 50. Una voz más irónica del entorno libertario disparó: “No quieren venir porque no quieren pasar frío”.

Sin embargo, en la intimidad presidencial el faltazo masivo no pasó inadvertido. Milei tomó nota del malestar de las provincias y evalúa revisar la estrategia de comunicación política. La puja interna entre Eduardo “Lule” Menem -mano derecha de Karina Milei- y el asesor Santiago Caputo por el control del discurso oficial también habría influido en el desorden. En ese marco, el propio presidente buscaría despejar dudas y recomponer el vínculo con los aliados provinciales, con la mira puesta en la gobernabilidad de la segunda mitad del año.