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Milei y la pobreza: a un año de su gobierno, la mitad de los argentinos son pobres

El 49,9% de los argentinos siguen viviendo por debajo de la línea de pobreza, mientras que la indigencia afecta al 12,9% de la población.

A un año de asumir la presidencia, el gobierno de Javier Milei sigue enfrentando grandes desafíos en materia de pobreza e indigencia. A pesar de los pronósticos de colapso y las críticas a su enfoque económico, la administración de La Libertad Avanza (LLA) ha logrado estabilizar la economía en ciertos sectores, lo que ha generado un clima de optimismo entre los sectores más acomodados. Sin embargo, los efectos de estas políticas en los sectores más vulnerables son preocupantes: casi la mitad de los argentinos continúa bajo la línea de la pobreza.

Según el informe más reciente del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, basado en los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, la pobreza afectó al 49,9% de la población durante el tercer trimestre de 2024, lo que equivale a 23.547.000 personas. Este dato, aunque superior al registrado en el mismo período de 2023 (44,7%), representa una mejora.

Por su parte, la indigencia también experimentó un aumento, pasando del 11,9% al 12,9%, lo que afecta a 6.063.000 personas. A pesar de estos números preocupantes, el presidente Javier Milei celebró lo que considera una "reducción de la pobreza", enfocándose en la idea de que las mejoras deben ser "sostenibles en el tiempo". Para Milei, los programas sociales y las ayudas de corto plazo son “artilugios politiqueros” que solo incrementan la pobreza a largo plazo.

¿Realmente disminuyó la pobreza?

La visión del gobierno sobre la “reducción” de la pobreza ha sido puesta en duda por expertos. Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, explicó que la caída en las cifras de pobreza observada en los últimos meses es en parte un "efecto estadístico" generado por la caída en los precios de los alimentos, lo que mejoró temporalmente el acceso a la canasta básica. Sin embargo, Salvia advirtió que esto no refleja la realidad completa, ya que el aumento de los precios de los servicios (como la electricidad, el gas y el transporte) sigue presionando fuertemente a los hogares más vulnerables.

 

Además, el informe destaca que, a pesar de la disminución en algunos precios, el 29,4% de los hogares redujo sus gastos en medicamentos, el 29,9% dejó de pagar impuestos y tasas, y el 27,1% no pudo abonar ciertos servicios. Esto evidencia que, aunque los ingresos familiares hayan aumentado en algunos casos, muchas familias aún no pueden acceder a una vida digna debido al aumento de otros gastos esenciales.

¿Hacia dónde va el país?

El gobierno de Javier Milei ha mostrado un enfoque claro hacia la austeridad y la reducción del gasto público, lo que incluye el congelamiento de programas sociales y una disminución de las prestaciones a sectores vulnerables. Sin embargo, los expertos advierten que, si bien las políticas pueden tener resultados positivos a nivel macroeconómico, los efectos sobre la población más pobre siguen siendo negativos y requieren de medidas más inclusivas para garantizar una mejora real en la calidad de vida de los argentinos más desfavorecidos.

A un año de su gestión, los desafíos para el gobierno de Milei son claros: si bien la macroeconomía puede estar mostrando signos de estabilización, la pobreza sigue siendo una de las principales preocupaciones. El gobierno deberá encontrar un equilibrio entre sus políticas de ajuste fiscal y la necesidad urgente de atender las demandas sociales para evitar que el hambre y la pobreza sigan siendo problemas estructurales del país.