El veto total del presidente Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario se oficializó poco después de la multitudinaria marcha de docentes, no docentes, estudiantes y sectores de la oposición en defensa de la educación pública. Ahora, la decisión final sobre el decreto presidencial queda en manos del Congreso, donde se ha programado una sesión especial para el 9 de octubre, con el fin de ratificar o rechazar la medida.
El 2 de octubre, miles de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios se movilizaron en una masiva manifestación en defensa del financiamiento de la educación pública. La marcha, que recorrió las principales calles del país, tuvo como objetivo rechazar el veto de Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario, una medida que pone en riesgo el presupuesto de las universidades. Con cánticos, banderas y consignas en favor de la educación, los manifestantes exigieron la garantía de recursos para sostener la calidad académica y los derechos laborales del sector.

El Gobierno ha vuelto a poner el foco en los llamados "87 héroes", aquellos diputados que apoyaron el veto presidencial en una situación similar vinculada a la movilidad jubilatoria. Sin embargo, el escenario actual presenta mayores incertidumbres, especialmente dentro del bloque del PRO, donde las posturas respecto al veto están divididas.
Durante la marcha, se vio al diputado Álvaro González, cercano a Horacio Rodríguez Larreta, mientras que Héctor Baldassi expresó su opinión tras el evento: "Es necesario hacer más eficientes los recursos y mejorar el control, pero la prioridad debe ser el financiamiento de la educación superior". Esta diversidad de opiniones dentro del PRO abre la posibilidad de que algunos legisladores opten por ausentarse de la votación, lo que podría afectar los dos tercios necesarios para ratificar el veto.

Por otro lado, las tensiones también se extienden al bloque radical, donde algunos legisladores, incluidos quienes cambiaron su postura en la discusión sobre los haberes jubilatorios, están reevaluando su posición frente al financiamiento universitario.


