El Gobierno nacional, con la firma del presidente Javier Milei, dio a conocer este martes una batería de decretos que reconfiguran las leyes que regulan las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del país. Los cambios afectan a la Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina (PNA), Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y al Servicio Penitenciario Federal (SPF), con el objetivo de modernizar y profesionalizar su funcionamiento.
Reformas en la Gendarmería Nacional
Se derogaron la Ley N° 19.349 y varios artículos de la Ley N° 18.711 para crear un nuevo marco normativo que fortalece a la Gendarmería con una estructura más eficiente, profesional y adaptada a los desafíos actuales, como el crimen organizado, terrorismo, narcotráfico, contrabando, trata de personas y tráfico de armas. Entre las metas se encuentran la racionalización de funciones, jerarquización profesional, modernización organizativa y un régimen disciplinario eficiente.

Prefectura Naval Argentina: actualización y rango legal para el Sistema Guardacostas
La reforma de la Ley N° 18.398 consolida las funciones de la Prefectura como policía auxiliar en materia pesquera y autoridad de aplicación del Sistema Guardacostas, que monitorea en tiempo real la navegación y posicionamiento de buques en aguas nacionales. Además, fortalece su rol en la protección marítima y la prevención de la contaminación desde embarcaciones.
Cambios en la Policía de Seguridad Aeroportuaria
Se modificó la Ley N° 26.102 para reorganizar la conducción institucional de la PSA. Ahora, el Director Nacional será designado por el Poder Ejecutivo a propuesta del Ministerio de Seguridad, secundado por un Subdirector. Se crea un Agrupamiento Técnico-Profesional para personal especializado, que tendrá funciones de apoyo técnico y podrá alcanzar el grado de Comisionado Mayor. También se amplían las competencias de la fuerza para actuar en seguridad preventiva y en delitos complejos como narcotráfico y terrorismo.

Nueva ley para el Servicio Penitenciario Federal
El SPF experimenta una profunda reforma estructural con la derogación de leyes orgánicas vigentes por más de 50 años y la implementación de un nuevo Estatuto que moderniza la organización, profesionaliza al personal e incorpora tecnología para mejorar la seguridad. Se establece un Plan de Infraestructura Penitenciaria para mejorar las condiciones de alojamiento, seguridad y rehabilitación de los internos. Además, se planifica el traslado de cárceles ubicadas en zonas urbanas para su relocalización. El SPF se reconoce como parte activa del sistema de seguridad interior con un rol clave en la prevención del delito y la reducción de la reincidencia.
