C, titular de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), no enfrentará un juicio por haber liderado cortes de calles, tras la decisión de la Justicia de concederle la suspensión de juicio a prueba, comúnmente conocida como "probation". La defensa de Macho solicitó esta medida, que fue finalmente aceptada por el tribunal. Según el acuerdo, el dirigente deberá abstenerse de cometer cualquier delito durante los próximos tres años y, además, realizar una donación de 10 cajas de leche.
La medida también se extiende a Adriana Iranzo, esposa de Macho y dirigente de ATE, quien recibió un beneficio judicial similar, aunque su periodo de probation será de dos años. Ambos deberán cumplir con estas condiciones para evitar que el proceso judicial avance.
Por otro lado, la situación de Raquel Blas, otra destacada dirigente sindical y miembro de ATE, aún no se ha definido. Su caso será revisado en la Cámara de Casación, donde se determinará si también recibirá un beneficio similar o si, en su lugar, enfrentará un juicio.

Este desenlace en los casos de Macho e Iranzo representa una resolución parcial para el movimiento sindical en la provincia. Sin embargo, también trae aparejadas críticas y comentarios en la opinión pública sobre la medida judicial aplicada. La suspensión de juicio a prueba es una herramienta judicial que permite que los imputados eviten el juicio a cambio de cumplir con ciertas obligaciones y comportarse de manera adecuada en el periodo de tiempo determinado.


