En un discurso televisado, el presidente Vladimir Putin anunció un alto al fuego unilateral en Rusia, que comenzará a las 18:00 del sábado (21:00 GMT) y finalizará a las 00:00 del lunes, con motivo de la festividad religiosa que celebra la resurrección de Jesús. Según informó Reuters, el mandatario ruso instó a la parte ucraniana a seguir su ejemplo. A pesar de la propuesta, Kyiv no ha dado señales de aceptación, generando incertidumbre sobre el verdadero alcance de la iniciativa.
"Los drones iraníes Shahed en nuestros cielos revelan la verdadera actitud de Putin hacia la Pascua y la vida humana", escribió el presidente Volodímir Zelensky en su cuenta de X (Twitter), haciendo referencia a los recientes ataques en Ucrania. Mientras Putin anunciaba su tregua, las sirenas aéreas en Kyiv y otras ciudades ucranianas volvieron a sonar, evidenciando la falta de confianza en la promesa rusa.
El anuncio fue confirmado por el Ministerio ruso de Defensa, que explicó que la decisión de cesar las acciones militares se basaba en consideraciones humanitarias. Sin embargo, las autoridades militares de Rusia advirtieron que no bajarán la guardia y que sus tropas estarán preparadas para repeler cualquier violación de la tregua o provocación.
Putin afirmó que el alto al fuego tiene como objetivo evaluar la sinceridad de Ucrania respecto a su disposición a participar en negociaciones de paz para resolver lo que él denomina "la crisis ucraniana". En este contexto, denunció que el acuerdo sobre no atacar instalaciones energéticas había sido violado en más de 100 ocasiones por el gobierno de Kyiv.
Como parte de un gesto de buena voluntad, el Ministerio ruso de Defensa también anunció el intercambio de 246 prisioneros de guerra, en el cual 31 ucranianos heridos fueron intercambiados por 15 rusos heridos. Zelensky, por su parte, calificó este intercambio como "una de las mejores noticias posibles", agradeciendo especialmente a los Emiratos Árabes Unidos por su mediación.

Sin embargo, el anuncio de Putin llegó horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con abandonar las negociaciones si no se lograba un alto al fuego inmediato entre Rusia y Ucrania. "Estamos hablando de que la gente morirá. Idealmente, vamos a evitarlo", expresó Trump el viernes, dejando claro que la paciencia internacional con la guerra en Ucrania está agotada.
Este no es el primer intento de Rusia por imponer una tregua en fechas clave, ya que en enero de 2023, con motivo de la Navidad ortodoxa, el Kremlin había prometido un alto al fuego de 36 horas, pero las fuerzas rusas lanzaron varios ataques en Bajmut y Soledar, desbaratando la promesa de paz.
Las reacciones ante el anuncio de Putin son mixtas. El ministro checo de Exteriores, Jan Lipavský, criticó la falta de seriedad de la tregua, señalando que las sirenas antiaéreas que sonaron poco después del anuncio reflejan el verdadero carácter de las intenciones rusas. Ucrania, por su parte, ha mantenido un silencio prudente ante la propuesta, lo que podría complicar aún más su situación diplomática si se la acusa de romper el alto al fuego.
En este contexto, el presidente Zelensky se enfrenta a una posición comprometida, ya que, aunque las tropas ucranianas no cesarán sus ataques de manera inmediata, la posibilidad de que Rusia acuse a Kyiv de violar la tregua podría ponerlo en una difícil situación frente a la comunidad internacional.

