Rusia intensificó su ofensiva aérea sobre Ucrania con un ataque masivo lanzado en la noche del jueves. Según Volodímir Zelenski, se utilizaron más de 400 drones y misiles balísticos, con impactos en nueve regiones, incluida la capital.
El presidente ucraniano denunció que Moscú “no cambia de táctica” y pidió a EE.UU. y Europa que reaccionen. El saldo preliminar es de cuatro muertos, entre ellos miembros del Servicio Estatal de Emergencias, y al menos 49 heridos, aunque la cifra podría aumentar.

El bombardeo ruso ocurrió luego de que Ucrania ejecutara dos operaciones de alto impacto: una contra cuatro bases aéreas rusas, donde destruyó parte de la flota de bombarderos estratégicos, y otra con explosivos submarinos que dañaron el puente de Crimea.
La inteligencia ucraniana aseguró que el puente sufrió graves daños en su base. El SBU publicó imágenes del ataque y reafirmó que ese objetivo “es legítimo” por su valor estratégico para el Ejército ruso.



