Las fuerzas de defensa aérea rusas interceptaron un ataque masivo con drones dirigido a infraestructuras de transporte y energía en la región de Volgogrado. Aunque no hubo víctimas, los restos de los drones dañaron una línea de alta tensión, interrumpiendo el suministro eléctrico en varias localidades. Además, un incendio afectó un edificio técnico en la estación de tren de Archeda, causando retrasos en servicios ferroviarios hacia Moscú y San Petersburgo.

En la ciudad turística de Sochi, un depósito con 2.000 metros cúbicos de combustible se incendió tras otro ataque con drones ucranianos, movilizando a más de 120 personas y 35 equipos de emergencia. El Estado Mayor ucraniano confirmó que fue un bombardeo de las fuerzas no tripuladas contra esta instalación, que alojaba a una unidad de la aviación militar rusa.
Ucrania informó que sus drones destruyeron un avión Su-30SM y dañaron otros en el campo aéreo militar de Saky, Crimea, además de impactar un depósito de armas. Mientras tanto, Rusia lanzó incursiones aéreas contra Ucrania con 162 drones y un misil hipersónico Kinzhal, de los cuales la mayoría fueron interceptados por la defensa aérea, salvo uno que logró atravesar las defensas.



