El Gobierno encabezado por Javier Milei busca recuperar la iniciativa legislativa con una reforma electoral que permanece estancada desde antes de su ingreso al Congreso. En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, intensificó las reuniones con gobernadores con un objetivo claro: sumar votos para eliminar las PASO y modificar el esquema de financiamiento de los partidos políticos.
Como parte de esta estrategia, Santilli viajará esta semana a San Juan para reunirse con el gobernador Marcelo Orrego, a quien le propondrá una alianza electoral de cara al próximo año. La iniciativa forma parte de una serie de encuentros que el funcionario viene manteniendo con distintos mandatarios provinciales.
Desde la Casa Rosada reconocen que las negociaciones avanzan con dificultad. “Pasaron de complicadas a lentas”, admiten fuentes oficiales, que aseguran que se están explorando acuerdos para competir de manera conjunta tanto en elecciones locales como nacionales. Sin embargo, hasta el momento no hubo respuestas contundentes.

El contexto político también influye. En medio de un momento complejo en la opinión pública para el Gobierno, varios dirigentes provinciales evalúan con cautela la conveniencia de cerrar acuerdos. Aun así, coinciden en que evitar la competencia de listas paralelas impulsadas por el oficialismo nacional —ligadas a Karina Milei y el entorno libertario— podría ser un incentivo clave.
En un principio, las propuestas variaban según el calendario electoral de cada provincia. Pero ante el escenario de desdoblamiento generalizado, el Ejecutivo ahora impulsa alianzas integrales bajo el sello de La Libertad Avanza.
Las negociaciones no son nuevas. Durante las legislativas del año pasado, los acuerdos fueron tensos y los gobernadores terminaron cediendo espacios en sus armados políticos. En ese momento, la continuidad del Gobierno nacional y la expectativa de beneficios desde la Casa Rosada inclinaron la balanza.
Actualmente, el eje de discusión es más político que económico. Si bien hubo adelantos de coparticipación y asistencia financiera ante la caída de la recaudación, el Gobierno sostiene que no hay margen para ampliar esas herramientas. También avanzó en el traspaso de obras públicas, especialmente rutas, hacia las provincias o el sector privado.
Desde el Ejecutivo remarcan que “los fondos se otorgan según disponibilidad y necesidad”, pero aclaran que los acuerdos electorales no están directamente atados a transferencias económicas, sino a conveniencias políticas.
En las últimas semanas, Santilli ya mantuvo reuniones con gobernadores como Leandro Zdero, Rogelio Frigerio, Alfredo Cornejo, Alberto Weretilneck, Carlos Sadir, Juan Pablo Valdés y Claudio Poggi, en una ronda de diálogo clave para definir el futuro de la reforma electoral.
