Seis periodistas no podrán ingresar a la Casa Rosada por una supuesta campaña contra el Gobierno
En una jornada marcada por la tensión en los pasillos gubernamentales, la Casa Rosada restringió el ingreso a periodistas de al menos seis medios de comunicación acreditados. La decisión, que sorprendió a los cronistas, se fundamenta en la presunta participación de estos medios en una "campaña de desprestigio" vinculada, según el Gobierno de Javier Milei, a intereses rusos.
El personal de la Policía Federal y de Casa Militar denegó el paso a los periodistas, quienes al intentar ingresar constataron que sus huellas digitales habían sido desactivadas y que no figuraban en el listado de acceso permitido.
El argumento oficial
Voceros de la Presidencia definieron la medida como "estrictamente preventiva", y explicaron que se mantendrá hasta esclarecer los hechos investigados, relacionados con una supuesta red de desinformación extranjera. Desde el entorno de Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, aseguraron que no se trata de una acción personal contra los periodistas, sino de una decisión institucional frente a empresas involucradas en espionaje y propaganda extranjera.
Según documentos recientes, durante la primera etapa de la gestión libertaria, agentes rusos habrían financiado publicaciones en 23 medios argentinos, configurando lo que se denomina operaciones de "guerra híbrida".
Repercusiones en el Congreso
La medida se replicó en la Cámara de Diputados, donde su presidente, Martín Menem, suspendió las acreditaciones de los mismos medios. En contraste, la vicepresidenta Victoria Villarruel garantizó que el Senado mantendrá el acceso libre a todos los cronistas, defendiendo la pluralidad informativa.
Clima de confrontación
Esta decisión se produce en un contexto de alta tensión entre el Ejecutivo y la prensa. Durante el último fin de semana largo, el presidente Milei utilizó sus redes sociales para difundir mensajes críticos hacia los medios, calificándolos de "operadores" y "roñosos".
Entidades periodísticas y organismos de defensa de la libertad de expresión manifestaron su preocupación por las listas negras, advirtiendo que este tipo de restricciones atenta contra el ejercicio libre del periodismo y el derecho de la ciudadanía a la información.