El PJ bonaerense afronta una semana determinante para su futuro interno. El próximo viernes, en Malvinas Argentinas, se reunirá el consejo provincial para definir el calendario electoral del partido, con comicios previstos entre febrero y marzo de 2026. El encuentro será encabezado por Máximo Kirchner, actual titular del PJ provincial, en un contexto de fuertes disputas internas.
Más allá de la formalidad, la rosca política ya está en marcha. Desde el entorno de Axel Kicillof impulsan el nombre de Verónica Magario como posible alternativa de consenso para la conducción partidaria. La vicegobernadora aparece como una figura propia del kicillofismo que podría evitar una confrontación directa con el cristinismo, aunque no genera unanimidad.

En el sector alineado con La Cámpora surgieron cuestionamientos a esa posibilidad y persiste la idea de que Máximo Kirchner no se bajará de la pelea. Las tensiones se expresan en reproches cruzados, acusaciones de bloqueos internos y diferencias estratégicas sobre el rumbo del partido y el rol de Kicillof dentro del armado nacional.
Mientras algunos dirigentes apuestan a una lista de unidad para evitar una elección desgastante, otros reclaman volver a las urnas partidarias y terminar con los acuerdos forzados. En el fondo, sobrevuela un temor compartido: que la falta de definiciones exponga al PJ bonaerense a una posible intervención, en un escenario de desconfianza que vuelve a poner a prueba la frágil convivencia interna.



