El peronismo dio la gran sorpresa en la Cuarta Sección Electoral, un distrito rural clave del noroeste bonaerense donde no lograba imponerse desde 2005. Con el 40,2% de los votos, Fuerza Patria desplazó al segundo lugar a La Libertad Avanza, que alcanzó el 30,28%. En tercer puesto se ubicó Somos Buenos Aires con el 19,95%, cuando ya estaba escrutado casi el 95% de las mesas.
El triunfo encabezado por Diego Videla marcó un quiebre en la historia reciente, ya que hace apenas cuatro años el peronismo había caído por 16 puntos frente a Juntos. Esta vez, la diferencia fue amplia en distritos como General Pinto, Carlos Tejedor y Rivadavia, donde los porcentajes superaron el 55%.

La ola favorable también se trasladó a la Segunda Sección Electoral, en la zona norte de la provincia. Allí, Fuerza Patria alcanzó el 35,45% y volvió a celebrar tras veinte años de derrotas en comicios legislativos. La Libertad Avanza quedó en el segundo lugar con el 29,84%, mientras que “Hechos”, el espacio de los hermanos Passaglia, terminó tercero con el 23,93%.
Con este escenario, el peronismo no solo recupera presencia en el interior bonaerense, sino que reabre el debate sobre la polarización y el surgimiento de nuevos liderazgos en una región históricamente adversa.



