El Gobierno de Javier Milei exigió a Nicolás Maduro la liberación inmediata del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien fue detenido recientemente en Venezuela en circunstancias poco claras.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, respondió con dureza al poderoso ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, a través de redes sociales, a quien acusó de ser “el lacayo de una dictadura criminal y cobarde”. Bullrich advirtió que retener al gendarme no hace fuerte al régimen, sino que revela su “desesperación”, y afirmó que Argentina “no se somete a tiranos”, exigiendo la liberación de Gallo bajo amenaza de consecuencias. “Cada minuto que lo retenés, quedás más expuesto como el opresor miserable que sos”, concluyó en su declaración.
En sintonía, el vocero presidencial Manuel Adorni también se refirió al caso. En declaraciones televisivas, Adorni pidió a la “dictadura venezolana” que libere al gendarme detenido y calificó la situación como “compleja y horrorosa”. Además, destacó que hay pocos detalles disponibles debido a preocupaciones sobre la seguridad de Gallo y su familia. El vocero insistió en que el régimen de Maduro “ha causado mucha muerte, hambre y sufrimiento” y solicitó la liberación de todos los presos políticos, con especial énfasis en el gendarme argentino.
El gobierno de Venezuela reconoció la detención de Gallo, aunque no brindó información sobre su paradero, limitándose a afirmar que está “a disposición de los tribunales”. Cabe recordar que las relaciones diplomáticas entre Argentina y Venezuela están suspendidas desde agosto, cuando Caracas expulsó a los representantes argentinos en respuesta a que Milei desconociera el triunfo de Maduro en las elecciones presidenciales del 28 de julio. Este nuevo conflicto tensa aún más la relación bilateral entre ambos países.


