En plena polémica por el nuevo incremento de dietas en el Senado, casi la totalidad de los legisladores optó por renunciar al aumento, con la única excepción de Unión por la Patria (UP) y de dos senadores que plantearon que el diferencial sea destinado al Hospital Garrahan en lugar de quedar en el presupuesto de la Cámara Alta.
Flavio Fama (UCR) y Lucila Crexell (Provincias Unidas) decidieron no renunciar, pero sí donar el excedente. Fama tiene la intención de transferir el dinero a la Universidad Nacional de Catamarca, mientras que Crexell busca que el Senado apruebe un proyecto destinado específicamente al Garrahan.

Este procedimiento tiene lugar en medio de críticas tanto de la opinión pública como del propio Javier Milei, que calificó el incremento como una “burla” en plena crisis. La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, habilitó así a los legisladores a rechazar el nuevo esquema de aumentos, pero el debate continúa en busca de una salida más definitiva.



