El diputado nacional Gerardo Milman (PRO) presentó un proyecto de ley en la Cámara de Diputados que busca habilitar los allanamientos a domicilios particulares y comerciales de funcionarios públicos que gozan de fueros, con la única excepción de sus despachos oficiales. La iniciativa apunta a agilizar las investigaciones judiciales y evitar que los implicados puedan ocultar o destruir pruebas.
“Nuestro objetivo es acelerar las causas judiciales que involucran a diputados, senadores y otros funcionarios públicos, para que no tengan tiempo de eliminar evidencia que los comprometa”, afirmó Milman.
La propuesta modificaría el alcance de la Ley de Fueros, que actualmente impide allanamientos sin la aprobación del Congreso, salvo en casos de flagrancia. El legislador sostuvo que este privilegio “entorpece la acción del Poder Judicial y erosiona la confianza ciudadana en las instituciones”.
“Los fueros no deben ser un escudo para proteger a funcionarios sospechados de delitos. Sirven para evitar detenciones arbitrarias, no para obstaculizar la justicia”, argumentó el diputado.

Una iniciativa con controversia
El proyecto genera controversia, no solo por su impacto institucional, sino por el historial del propio Milman. En 2023, el legislador fue señalado por un testigo en el marco de la causa por el atentado contra la entonces vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La denuncia sostenía que, días antes del ataque, Milman habría realizado comentarios sospechosos en una confitería cercana al Congreso.
El testigo —un asesor parlamentario— relató que lo escuchó decir: “Cuando la maten, yo estoy camino a la Costa”, mientras se reía con dos mujeres. El episodio quedó registrado en las cámaras de seguridad del lugar y Milman confirmó la reunión y su viaje a Pinamar al día siguiente, aunque negó haber hablado del atentado.
En el marco de esa investigación, tanto él como sus asesoras dilataron la entrega de sus teléfonos celulares a la Justicia, y luego se confirmó que se había eliminado contenido de los dispositivos.
Pese a ese antecedente, Milman ahora impulsa una reforma para limitar el alcance de los fueros y permitir que la Justicia actúe con mayor autonomía.
“Queremos brindarle herramientas al Poder Judicial para investigar sin interferencias corporativas, pero preservando el ámbito institucional de los despachos oficiales”, concluyó.



