Cada 4 de marzo, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial de la Obesidad, una fecha que busca concienciar sobre la creciente epidemia de obesidad y promover acciones efectivas para su prevención y control. En Argentina, esta jornada adquiere una relevancia particular debido a las alarmantes cifras que sitúan al país entre los más afectados de la región.
La obesidad en cifras argentinas
Según datos de la 4ta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR 2018), siete de cada diez argentinos presentan exceso de peso, con una prevalencia más pronunciada en los grupos de menores ingresos. Estos sectores suelen recurrir a productos ultraprocesados, caracterizados por su bajo valor nutricional y alto contenido de azúcares y sal, exacerbando el problema.
Argentina forma parte de los nueve países de América Latina y el Caribe que han intensificado esfuerzos para combatir la obesidad. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha facilitado seminarios y espacios de intercambio, destacando la necesidad urgente de intervenciones basadas en evidencia y políticas públicas efectivas.

Un llamado a la acción colectiva
La OPS enfatiza que la obesidad y el sobrepeso son acumulaciones anormales de grasa que pueden ser perjudiciales para la salud, aumentando el riesgo de enfermedades no transmisibles como diabetes, enfermedades cardíacas y ciertos tipos de cáncer. Abordar esta crisis requiere un enfoque multisectorial que incluya políticas públicas, promoción de entornos saludables y educación nutricional.


