La circulación de la variante K del virus H3N2 provocó un brote inusual y anticipado en varios países de Europa, donde se registran hospitalizaciones en alza y presión sobre los sistemas sanitarios. La propagación se adelantó y mantiene en alerta a organismos internacionales.
Los datos muestran que la variante presenta mutaciones que aumentan la contagiosidad y reducen la respuesta de las vacunas actuales, aunque la inmunización sigue siendo clave para evitar cuadros graves. En países del hemisferio norte se combinan además otros virus respiratorios, lo que agrava el escenario.

La OPS pidió a los países de América ajustar sus planes ante el avance de la temporada de gripe en el norte, donde la variante K ya es dominante. Destacaron que, aunque en Sudamérica aún no se detectaron casos, podría haber ingresos aislados por viajeros.
En Europa, la incidencia supera ampliamente la del año pasado y se estiman miles de nuevas internaciones semanales, mientras que en Estados Unidos el brote podría extenderse hasta la primavera. El aumento simultáneo de gripe, COVID y virus sincicial respiratorio complica diagnósticos y atención.



