La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que, por primera vez, avalará el uso de medicamentos para tratar la obesidad en adultos, en una decisión que representa un cambio de rumbo en su política sanitaria. La medida será oficializada en agosto y formará parte de las nuevas directrices globales para enfrentar la obesidad, una de las principales problemáticas de salud pública del siglo XXI.
Según un memorando interno del organismo, la recomendación será condicional pero incluirá un respaldo explícito a los agonistas del receptor GLP-1, medicamentos que imitan una hormona que ayuda a generar saciedad y retrasar la digestión. Entre los fármacos destacados figuran el Wegovy, de Novo Nordisk, y el Zepbound, de Eli Lilly, ya disponibles en países como Estados Unidos, Alemania y Reino Unido. En ensayos clínicos, estos tratamientos permitieron a los pacientes perder entre un 15% y un 20% de su peso corporal, dependiendo del compuesto utilizado.
La OMS también busca ampliar el acceso a estos medicamentos en países de ingresos bajos y medios, donde se concentra el 70% de los más de 1.000 millones de personas con obesidad a nivel global, según datos del Banco Mundial. El alto costo de los tratamientos, que puede superar los 1.000 dólares mensuales, es actualmente una de las principales barreras. Por eso, el organismo propone mecanismos de acceso similares a los utilizados para combatir el VIH, como precios diferenciados o compras conjuntas internacionales.
Además, la OMS evaluará la incorporación de estos fármacos en su Lista de Medicamentos Esenciales, una decisión que podría facilitar su llegada a los sistemas de salud de los países más pobres. El nuevo memorando marca un cambio respecto a 2023, cuando la agencia decidió no incluirlos por falta de evidencia a largo plazo. Ahora, basados en nuevos estudios, la OMS recomienda su inclusión y plantea el desarrollo de versiones genéricas como vía para reducir costos. Con esta medida, la organización busca enfrentar una crisis que impacta tanto en países desarrollados como en desarrollo, combinando tratamiento farmacológico, alimentación saludable, actividad física y políticas públicas integrales.

