Más salud, menos balanza: el nuevo paradigma que transforma el tratamiento de la obesidad
La forma de diagnosticar y tratar la obesidad atraviesa un cambio profundo. La comunidad científica dejó de considerar al Índice de Masa Corporal (IMC) como la única herramienta para evaluar esta enfermedad y comenzó a priorizar un análisis más completo del estado de salud de cada persona, contemplando el impacto que el exceso de tejido adiposo tiene sobre el organismo.
El responsable del Programa de Obesidad de la Provincia, Gustavo Cimino, explicó que el nuevo paradigma busca abandonar el concepto de "peso ideal" para enfocarse en recuperar la funcionalidad del cuerpo, mejorar la calidad de vida y ofrecer tratamientos personalizados que contemplen las características de cada paciente.
Durante años, el IMC fue utilizado como el principal indicador para diagnosticar la obesidad. Sin embargo, los especialistas sostienen que ese parámetro presenta limitaciones, ya que no diferencia entre masa muscular y grasa corporal ni permite conocer cómo se distribuye el tejido adiposo o cuál es su impacto sobre los órganos.
En este contexto, las nuevas recomendaciones médicas proponen confirmar la presencia de exceso de tejido adiposo mediante la evaluación clínica y mediciones complementarias, como la circunferencia de cintura o la relación cintura-altura. A partir de allí, se analiza si ese exceso de grasa está provocando alteraciones en distintos órganos o limitaciones en las actividades cotidianas.
Obesidad clínica: cuándo el exceso de grasa se convierte en enfermedad
Uno de los conceptos incorporados por este nuevo modelo es el de obesidad clínica, que permite identificar a las personas cuyo exceso de grasa corporal ya está generando complicaciones de salud.
Entre las afecciones asociadas se encuentran la hipertensión arterial, las alteraciones en los niveles de glucosa, el hígado graso y otras enfermedades metabólicas. También se consideran indicadores las dificultades para caminar, descansar correctamente o realizar tareas habituales.
Este enfoque permite distinguir entre quienes presentan un mayor tamaño corporal sin alteraciones funcionales y quienes requieren un tratamiento específico debido al impacto que la enfermedad produce en su organismo.
La obesidad, una enfermedad crónica y neurohormonal
Otro de los cambios impulsados por la evidencia científica es el reconocimiento de la obesidad como una enfermedad crónica de origen neurohormonal, dejando atrás la idea de que se trata únicamente de un problema relacionado con la voluntad o los hábitos personales.
Según explicó Cimino, el organismo posee mecanismos biológicos destinados a conservar las reservas de energía. Por ese motivo, cuando una persona pierde peso, el cuerpo puede activar respuestas que favorecen la recuperación de los kilos perdidos, lo que dificulta mantener el descenso a largo plazo.
Frente a esta realidad, el tratamiento actual propone un abordaje integral sustentado en cuatro pilares: una alimentación saludable basada en alimentos con alta densidad nutricional, actividad física orientada principalmente al fortalecimiento muscular, atención de la salud mental y el uso de herramientas médicas modernas, como medicamentos específicos o cirugía cuando el cuadro clínico lo requiere.
Un tratamiento personalizado y sin estigmas
Los especialistas recomiendan que aquellas personas que hayan intentado bajar de peso en reiteradas oportunidades sin resultados duraderos consulten con equipos de salud capacitados para realizar una evaluación integral y elaborar un plan terapéutico adaptado a cada caso.
Además, remarcan la importancia de avanzar hacia una atención libre de prejuicios. El nuevo paradigma propone abandonar la estigmatización asociada al peso y comprender que la obesidad debe ser tratada como cualquier otra enfermedad crónica, con respeto, empatía y un enfoque basado en la evidencia científica.
En ese sentido, también se impulsa un cambio en el lenguaje utilizado para referirse a quienes atraviesan esta condición, priorizando expresiones como "personas que viven con obesidad" por sobre etiquetas que puedan resultar discriminatorias.