El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza presentó la Estrategia Provincial para la Reducción de Cesáreas Innecesarias en el Sector Privado, una política pública inédita en Argentina y en la región. La iniciativa —que busca revalorizar el parto vaginal fisiológico, seguro y respetado— cuenta con la adhesión de todas las instituciones privadas de la provincia y con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El objetivo central es que las mujeres mendocinas lleguen al parto informadas, acompañadas y protegidas, promoviendo prácticas obstétricas basadas en evidencia científica y evitando intervenciones quirúrgicas sin indicación médica, uno de los principales factores evitables de complicaciones maternas y neonatales.

Un enfoque integral con respaldo internacional
La estrategia se apoya en un modelo multimodal recomendado por la OMS y la OPS para países con tasas elevadas de cesáreas. El plan incluye:
Modificación de la modalidad de pago a prestadores, eliminando incentivos que favorezcan la cesárea injustificada.
Incentivos económicos diferenciados para prácticas obstétricas seguras.
Organización de servicios obstétricos con equipos dedicados y guardias activas.
Gestión del cambio cultural mediante campañas públicas y capacitación continua.
Protocolos clínicos estandarizados, auditorías e indicadores de calidad.
El acuerdo contempla metas de reducción progresiva, monitoreo permanente y participación coordinada entre el Ministerio, las clínicas privadas y la OPS.
Un problema creciente: cifras muy por encima de lo recomendado
En Mendoza, entre el 78% y el 80% de los partos del sector privado se realizan por cesárea. En el sistema público, la cifra ronda el 40%.
La OMS sostiene que tasas superiores al 10%-15% no se asocian con mejoras en la salud materno-neonatal y, por el contrario, aumentan los riesgos quirúrgicos.
“El aumento sostenido de las cesáreas es un problema de salud pública que requiere un abordaje integral”, afirmó el ministro Rodolfo Montero, quien explicó que la estrategia incorpora más controles prenatales, guías clínicas actualizadas, estándares CONE, disponibilidad de quirófanos y servicios de neonatología, junto con comités de revisión de historias clínicas.
Riesgos de la cesárea sin indicación médica
Para la madre:
Infecciones, hemorragias y tromboembolismo.
Complicaciones quirúrgicas y anestésicas.
Recuperación lenta y mayores reintervenciones.
Más riesgo en embarazos futuros (placenta accreta, rotura uterina).
Para el recién nacido:
Dificultad respiratoria y adaptación pulmonar tardía.
Mayor ingreso a neonatología.
Alteración del microbioma, asociada a alergias y enfermedades crónicas.
Datos epidemiológicos clave:
Triplica el riesgo de mortalidad neonatal temprana.
Aumenta 50% la mortalidad infantil en el primer año.
Duplica las internaciones prolongadas en neonatología.
Cuadruplica el riesgo de mortalidad materna.
Qué cambiará en las maternidades privadas
Con el nuevo modelo, los nacimientos estarán a cargo de equipos obstétricos de guardia y no de un único profesional. Además:
Habrá neonatología y anestesia las 24 horas.
Se garantizará analgesia continua, monitoreo fetal basado en evidencia y partería activa.
Las clínicas deberán fortalecer infraestructura y equipamiento.
El seguimiento prenatal y la atención del parto se integrarán bajo un esquema de remuneración profesional transparente y orientado a la calidad.
Las mujeres recibirán información clara desde la primera consulta, conforme a la Ley de Derechos del Paciente y la Ley de Parto Humanizado.
La implementación tendrá una transición de seis meses, acompañada por el Ministerio.
Una transformación cultural con alcance regional
La representante de OPS en Argentina, Eva Llopis, calificó el acuerdo como “un hito para la región” y destacó que la estrategia mendocina es “innovadora, integral y basada en evidencia”.
El modelo retoma experiencias exitosas en Europa, así como iniciativas nacionales como la del Hospital de la Comunidad de Mar del Plata y maternidades privadas que lograron tasas seguras gracias a sistemas organizados y centrados en la mujer.
Instituciones como el Hospital Italiano, Clínica Santa María y Clínica Santa Isabel de Hungría coincidieron en señalar que se trata de una política necesaria y pionera, con impacto directo en la calidad asistencial.
