Si un médico sospecha que un tumor maligno cancerígeno está presente, ya sea por un crecimiento extraño o bien por síntomas que presente el paciente, comienzan con un análisis de sangre y orina, pero para confirmar el diagnóstico, se suele recurrir a una biopsia, que no es otra cosa que la extracción de tejido o médula ósea, muestra que es analizada en el laboratorio, al menos antes que llegara este microscopio.
Pero esas prácticas podrían llegar a su fin en poco tiempo, porque Biomedical Optics Express ha desarrollado un microscopio que permite obtener esta información, ya que es una herramienta de diagnóstico en tiempo real, con la que se pueden visualizar imágenes de las células cancerosas justo debajo de la superficie de la piel o el tejido expuesto, pero sin procedimientos invasivos.
Este microscopio portátil utiliza pequeños espejos y haces ópticos para acercar y escanear rápidamente, obteniendo imágenes a nivel celular y subcelular, aproximadamente 50 veces más pequeñas que el grosor de un cabello humano, así como también es capaz de obtener imágenes de células sanguíneas en movimiento a 16 cuadros por segundo.
El microscopio podría confirmar diagnósticos sin realizar biopsia
Con estas imágenes que para la mayoría de las personas no representa gran cosas, los patólogos expertos pueden detectar las sutiles diferencias entre las células cancerosas y las sanas. Se espera que las primeras pruebas del microscopio con humanos, para detectar cáncer oral, podrían comenzar pronto.Con este nuevo microscopio se espera que también se pueda diagnosticar el cáncer de piel y sea un apoyo al realizar la cirugía, mientras los médicos realizan incisiones quirúrgicas en el tejido maligno, el microscopio podría acercarse para observar con precisión las células enfermas. Al extraer un tumor cerebral, por ejemplo, los cirujanos podrían usar el microscopio para asegurarse de que están eliminando cada parte de cáncer, mientras dejan intactas las células buenas.
Llevar la tecnología a los hospitales no será un proceso simple. Jonathan Lui, quien dirige el laboratorio detrás del nuevo microscopio en la Universidad de Washington, dice que debido a que las partes internas son tan pequeñas, cada pieza tuvo que diseñarse en una computadora.
