La Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) enfrenta un creciente déficit financiero, provocado en gran parte por la insuficiencia de los aportes municipales, que cubren apenas el 45% de los gastos generados por los afiliados. Ante este panorama, el titular de OSEP, Carlos Funes, ha iniciado gestiones para modificar el esquema de aportes de los municipios y así reducir la disparidad entre las comunas.
Actualmente, el costo promedio por afiliado de OSEP es de $76.000, mientras que los aportes municipales rondan los $35.000. Esta diferencia, que asciende a más de $2.300 millones mensuales, es cubierta por el Ejecutivo provincial. En total, los aportes combinados de los municipios y el Gobierno cubren un 74% de los gastos de la obra social, dejando un déficit de más de $5.100 millones a finales de 2024.

El problema de los bajos aportes municipales está relacionado con varios factores: la cantidad de empleados municipales, las disparidades salariales entre las comunas y los acuerdos paritarios locales. Funes señaló que este desajuste afecta no solo a los empleados de la provincia, sino también a los afiliados municipales, especialmente en áreas donde los costos de medicamentos y tratamientos especializados, como los oncológicos y las prótesis, han aumentado considerablemente.
Para abordar esta situación, OSEP está trabajando en un proyecto para modificar su carta orgánica y establecer un sistema de aportes más equitativo. Este proyecto se presentará a la Legislatura, ya sea durante el período de sesiones extraordinarias o en la apertura de sesiones ordinarias en mayo. De ser aprobado, la modificación podría reducir significativamente el déficit de la obra social y garantizar la sostenibilidad de los servicios.
En cuanto a los municipios, la diferencia entre los que más y menos aportan es considerable. Los que menos contribuyen incluyen a La Paz, con $14.856 por afiliado, y Malargüe, con $27.319. En el otro extremo, municipios como Tupungato ($57.204) y Godoy Cruz ($54.357) se destacan por sus aportes más altos.

OSEP también enfrenta desafíos con los afiliados pasivos, que incluyen a jubilados que han optado por continuar en la obra social. Estos afiliados generan un gasto promedio de $41.456 por persona, pero no realizan aportes directos, lo que también contribuye al déficit general.
Según los últimos datos disponibles, el gasto total de OSEP alcanzó los $26.540 millones en 2024, mientras que los aportes totales sumaron $18.361 millones, dejando un déficit de más de $8.100 millones. Para el Gobierno provincial, encontrar una solución a este desajuste será clave para garantizar la sostenibilidad financiera de la obra social y la calidad de los servicios que presta a los empleados públicos y sus familias.
