ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Por qué las nueces son clave para proteger el corazón y el cerebro

Diversas investigaciones remarcan que este fruto seco aporta compuestos capaces de mejorar la salud cardiovascular, favorecer la memoria y prevenir enfermedades crónicas.

Las nueces volvieron a ganar protagonismo en la alimentación saludable gracias a sus nutrientes y compuestos bioactivos. Su aporte de Omega-3 vegetal, antioxidantes y vitaminas las posiciona como un aliado accesible para cuidar el corazón, la función cerebral y la salud general.

Los estudios más recientes indican que el consumo diario de estos frutos secos ayuda a bajar el colesterol malo, reducir la inflamación y mejorar la elasticidad de las arterias, factores decisivos para evitar enfermedades cardiovasculares. Incluso se verificó una disminución cercana al 15% en el riesgo cardíaco entre quienes las incorporan de manera regular.

nueces

En el plano cognitivo, las nueces muestran efectos igualmente positivos. Sus antioxidantes —entre ellos la vitamina E— y sus compuestos antiinflamatorios actúan como un escudo frente al deterioro asociado a la edad. Investigaciones en adultos mayores registraron mejoras en memoria, atención y razonamiento cuando se mantuvo un consumo constante.

Además de su impacto en el cerebro y el corazón, aportan beneficios adicionales: colaboran con la regulación de la glucemia, incrementan la sensación de saciedad sin favorecer el aumento de peso y ayudan a equilibrar la microbiota intestinal gracias a su contenido de fibra y compuestos prebióticos.

Las guías nutricionales recomiendan incorporar unos 30 gramos diarios —equivalentes a siete unidades— para obtener los beneficios sin exceder las calorías. Pueden consumirse solas como snack o sumarse a ensaladas, yogures y preparaciones cotidianas. Un hábito simple que puede traducirse en mejoras sostenidas para la salud a largo plazo.