Con la llegada del otoño, las alergias respiratorias se convierten en una preocupación común, especialmente debido al aumento de alérgenos en el ambiente. Estas reacciones del sistema inmunitario pueden generar inflamación en las vías respiratorias, afectando a las personas susceptibles. En este sentido, el Ministerio de Salud de Mendoza emitió una serie de recomendaciones para prevenir y aliviar los síntomas de las alergias respiratorias durante esta temporada.
Polen, moho y otros alérgenos del otoño
Entre los principales causantes de alergias respiratorias en otoño se encuentran el polen, especialmente el de la ambrosía, que es uno de los más comunes en esta época. Además, otras plantas como el olmo, la pelaría, el cenizo, la espiguilla y la hierba timotea también liberan polen que puede desencadenar reacciones alérgicas. A su vez, el moho, que crece con el calor y la humedad del verano, persiste durante el otoño, al igual que los ácaros, cuya proliferación aumenta con la humedad ambiental y el uso de calefacción. Los hongos y los pelos de animales también contribuyen a la presencia de alérgenos en el aire.

Síntomas y medidas preventivas
Los síntomas de las alergias respiratorias varían según la persona y el tipo de alergia, pudiendo ser leves o graves. Los más comunes incluyen picor nasal, estornudos, mucosidad acuosa, congestión nasal y, en algunos casos, conjuntivitis. En el caso del asma alérgica, los síntomas incluyen tos y dificultad para respirar con un sonido característico de silbidos.
Se recomienda tomar ciertas precauciones para minimizar los efectos de las alergias, tales como:
- Consultar con un médico, especialmente si se tiene antecedentes de alergias o enfermedades respiratorias crónicas.
- Ventilar las viviendas abriendo las ventanas durante el día para renovar el aire.
- Evitar la exposición al humo de tabaco, tanto activa como pasiva.
- No automedicarse y acudir a un especialista para recibir el tratamiento adecuado.
Precauciones para bebés y niños
Bebés y niños son más vulnerables a las enfermedades respiratorias, especialmente al iniciar la guardería o el colegio, cuando los episodios de estornudos, tos y mocos son más frecuentes. Para protegerlos, es fundamental seguir las recomendaciones médicas y tomar las medidas preventivas adecuadas.
Tratamiento y control de las alergias respiratorias
Aunque no existe una cura definitiva para las alergias respiratorias, el tratamiento se centra en la prevención y el alivio de los síntomas. Evitar la exposición al alérgeno es crucial, pero en muchos casos esto resulta difícil, especialmente con los alérgenos ambientales. En estos casos, se pueden aplicar medidas higiénicas y, si es necesario, recurrir a medicamentos antihistamínicos bajo la prescripción de un profesional.



