La detección precoz del Alzheimer avanza con un nuevo método basado en un simple análisis de sangre. Investigadores comprobaron que la proteína p-tau217 permite identificar la enfermedad con una precisión superior al 94%, lo que abre la puerta a diagnósticos más rápidos y menos invasivos.
El trabajo incluyó a 200 pacientes mayores de 50 años con síntomas cognitivos. Los especialistas observaron que, al sumar este biomarcador al examen clínico tradicional, la exactitud pasó de 75,5% a 94,5%. Además, la prueba cambió el diagnóstico en uno de cada cuatro casos, lo que permitió detectar situaciones que antes se atribuían al envejecimiento normal.

Los expertos destacaron que esta herramienta podría utilizarse en distintas etapas del deterioro cognitivo, desde los primeros olvidos hasta cuadros avanzados. También señalaron que facilita la identificación temprana y el acceso a tratamientos o ensayos clínicos, claves para frenar la progresión de la enfermedad.
Según organismos internacionales, el Alzheimer representa entre el 60% y el 70% de los casos de demencia en el mundo, y su impacto continuará en aumento. En ese contexto, los biomarcadores en sangre se perfilan como un paso decisivo hacia una medicina más personalizada y preventiva.
De confirmarse en la práctica cotidiana, este avance permitiría mejorar la atención de millones de personas y reducir la carga que la enfermedad genera en los sistemas de salud y en las familias.



