El 25 de noviembre se conmemora la firma de la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1981.
Ese día, de cada año, en Argentina celebramos el “Día de la Libertad Religiosa” y promovemos estos derechos humanos fundamentales, que garantizan la dignidad y la igualdad de todas las personas, independientemente de sus creencias o convicciones.
Son invalorables los beneficios que traen a la sociedad la existencia y protección de la libertad religiosa y de conciencia. La religión siempre es acompañada por valores morales necesarios para la democracia y la gobernabilidad, como lo son el respeto, la tolerancia, la solidaridad y la justicia.

El derecho a la libertad religiosa también propicia la unidad, el diálogo y la cooperación entre las diferentes religiones y culturas, y es deber del Estado, garantizarlo. Con el reconocimiento a éste derecho humano, se promueven los consensos constructivos bajo el respeto a las mayorías y minorías, y evita la imposición de una visión única o excluyente. Propicia la paz, reduce el conflicto social y previene la violencia y el extremismo derivados de la intolerancia y la discriminación. Integra la familia y valora la vida, y ayuda a apreciar la diversidad y la riqueza de las expresiones religiosas y culturales.
![Argentina] Se declaró de interés municipal el “Día de la libertad religiosa y de conciencia” - El Observatorio del laicismo](https://laicismo.org/wp-content/uploads/2022/11/multimedia.normal.a810e74c2d5d74a2.4c696265727461642064652072656c696769c3b36e5f6e6f726d616c2e77656270.webp)
Hoy, celebramos que la Constitución de la República Argentina garantice a todos sus habitantes, creyentes y no creyentes, la libertad de religión, sin embargo todavía existen actos discriminatorios, cometidos por los individuos o distintos poderes del Estado, que no deberían ocurrir en un país defensor de los derechos humanos.

