Un informe de la consultora Focus Market revela que casi uno de cada tres asalariados destinará el medio aguinaldo a afrontar gastos esenciales, como servicios, expensas y cuotas escolares, en lugar de aprovecharlo para consumo o ahorro.
Con la llegada del medio aguinaldo en junio, millones de trabajadores argentinos recibieron un ingreso extra que, en años anteriores, solía destinarse a vacaciones, compras importantes o ahorro en moneda extranjera. Sin embargo, este año la realidad es diferente: la prioridad para muchos es simplemente llegar a fin de mes.
El estudio muestra que el aguinaldo se usará principalmente para cubrir gastos habituales como medicamentos, prepagas y servicios, reflejando una mayor prudencia financiera en el contexto actual.

Aunque el Gobierno destaca una desaceleración en la inflación y estabilidad en el tipo de cambio como señales de mejora económica, el informe advierte que, pese a la estabilización salarial, el poder adquisitivo sigue limitado y no alcanza a cubrir todas las necesidades.
Además, el análisis evidencia un cambio en las estrategias de protección del salario. La compra de dólares, antes un refugio frecuente ante la incertidumbre económica, ya no es una prioridad para la mayoría, debido a la menor expectativa de una devaluación inmediata y la urgencia de afrontar gastos cotidianos.
En cuanto a otras formas defensivas, como hacer stock de alimentos en supermercados, también disminuyó su relevancia. Solo un 9% destinará el aguinaldo a pagar deudas, y los gastos en vacaciones quedaron relegados a un cuarto lugar en las prioridades.
Así, el aguinaldo de mitad de año dejó de ser un ingreso para el disfrute o el ahorro, convirtiéndose en una herramienta fundamental para la administración financiera doméstica. Según el informe, hoy más que nunca, el aguinaldo implica tomar decisiones con calma, información y enfoque para hacer frente a las exigencias económicas del día a día.
