En Mendoza, la atención del accidente cerebrovascular (ACV) funciona bajo un sistema integrado que conecta a centros de salud, hospitales periféricos y hospitales especializados. Esto significa que no es necesario acudir directamente a un hospital de alta complejidad: cualquier unidad sanitaria puede iniciar los cuidados iniciales y activar la red de ACV en coordinación con el Servicio Coordinado de Emergencias.
Cuando un paciente presenta síntomas compatibles con un ACV, la indicación inmediata es llamar al 911. Este paso no solo permite activar el traslado prioritario, sino que también aporta indicaciones clave para ganar tiempo. El ACV es una enfermedad tiempo-dependiente: cada minuto sin tratamiento implica la pérdida de aproximadamente 2 millones de neuronas.
Los hospitales públicos especializados en Mendoza son: Malargüe (Malargüe), Enfermeros Argentinos (Alvear), Schestakow (San Rafael), Scaravelli (Tunuyán), Perrupato (San Martín), Saporiti (Rivadavia), Central y Lagomaggiore (Ciudad de Mendoza). Todos cuentan con tomógrafo y equipos especializados disponibles las 24 horas.
Reconocer los síntomas salva vidas: si se observa asimetría facial, dificultad para levantar los brazos o problemas para hablar, existe más de un 90% de probabilidad de que se trate de un ACV. Incluso si los síntomas desaparecen, es vital llamar al servicio de emergencias y no administrar medicamentos por cuenta propia.

Recomendaciones inmediatas ante un ACV:
- Recostar a la persona sobre un costado para evitar caídas o asfixia.
- No dar nada por boca y no bajar la presión arterial por medios propios.
- En personas diabéticas, medir la glucemia y solo administrar alimentos o bebidas azucaradas si está consciente y puede tragar sin riesgo.
Cada año, el ACV afecta a 12 millones de personas en el mundo, y más de 100 millones viven con una discapacidad permanente por esta causa, según la Organización Mundial de la Salud. Aunque es más frecuente en mayores de 40 años, puede ocurrir a cualquier edad.
En Mendoza, la consigna es clara: llamar al 911, actuar rápido y dejar que la red de hospitales haga el resto.

