Un reciente informe sobre la actividad económica de marzo expone un escenario desigual, con sectores que muestran recuperación y otros que continúan en retroceso. El patrón de crecimiento a “dos velocidades” se mantiene: mientras el agro, impulsado por la soja, lidera la mejora, las actividades vinculadas al consumo interno siguen sin repuntar.
De acuerdo con el relevamiento de la consultora Econviews, la producción industrial registró una caída del 4% en marzo respecto de febrero, consolidando una tendencia negativa que también se refleja en la comparación trimestral. En la misma línea, la faena vacuna tuvo un leve retroceso del 1%.

Entre los indicadores más afectados se destacan el consumo de cemento (-3,1%) y distintas variables financieras: los préstamos comerciales cayeron 1,6% en términos reales, mientras que el crédito en pesos al sector privado bajó 1%. También retrocedieron la venta de nafta (-0,7%) y los préstamos al consumo (-0,3%).
El dato que más inquieta al Gobierno es la evolución de la confianza del consumidor. Según el informe, este indicador cayó 5,7% en abril frente a marzo y acumula una baja del 10,6% respecto al trimestre previo, reflejando el deterioro en las expectativas de los hogares.
En contraste, algunos sectores mostraron un desempeño destacado. La molienda de soja y las liquidaciones del agro lideraron el crecimiento con un salto del 27,4%. También sobresalieron las escrituras en CABA (+21,1%), las exportaciones (+19,8%) y la producción de acero (+18%).
Otros rubros con números positivos fueron la producción automotriz (+11,1%), la producción de harina (+9,5%), el patentamiento de autos (+6,8%) y el consumo de electricidad (+4,7%). Además, crecieron el índice Construya (+4,6%), la producción de gas (+4,5%), los aportes a la seguridad social (+2,1%), el patentamiento de motos (+2%) y la producción de petróleo (+1,6%
