Desde junio, rige un nuevo sistema para la distribución de pañales para jubilados, pensionados y personas afiliadas a la obra social nacional. En lugar de retirarlos en farmacias, ahora se implementó una modalidad de entrega domiciliaria a cargo de Urbano Express, empresa privada contratada para realizar la distribución.
El objetivo de esta medida, según PAMI, es facilitar el acceso a un insumo esencial sin necesidad de traslados. Sin embargo, en Mendoza, la implementación enfrenta múltiples dificultades: desde demoras y entregas incompletas, hasta falta de respuesta y problemas con los datos de domicilio.

La oficina cambió de sede sin un aviso claro
Uno de los principales puntos de conflicto fue el traslado de la sede de Urbano Express, encargada de realizar las entregas en la provincia. Quienes se acercaron a la anterior dirección, ubicada en Juan M. Fangio de Godoy Cruz, se encontraron con la oficina cerrada y un cartel que indicaba su nueva ubicación en Rodríguez Peña 4900, Coquimbito (Maipú).

La nueva sede, sin señalización visible ni acceso cómodo mediante transporte público, no figura correctamente en Google Maps, lo que dificulta aún más su localización.
Acceder al insumo: una odisea para muchos
Afiliados relataron que, al comunicarse con la línea 138 de atención, les indicaron que consultaran directamente en Urbano Express. Allí, sin embargo, la respuesta fue que "PAMI no envió la base de datos actualizada", impidiendo el seguimiento de casos.
En redes sociales, se multiplican los reclamos por falta de entregas, supuestas visitas que nunca se concretan, líneas de atención sin respuesta y una desorganización que impacta directamente en el bienestar de los adultos mayores.

A dos meses de la puesta en marcha del nuevo sistema, los problemas persisten. La falta de coordinación, los gastos adicionales que deben afrontar algunos afiliados para acceder al insumo y la incertidumbre generalizada ponen en evidencia que la modalidad aún no logra garantizar el acceso pleno y seguro al recurso.
