El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió este lunes alertas amarilla y naranja por tormentas en siete provincias del país, luego de un fin de semana marcado por lluvias que trajeron alivio frente a las altas temperaturas. Las condiciones climáticas podrían mantenerse con variaciones durante los próximos días, por lo que se recomienda a la población mantenerse informada y tomar precauciones.
El aviso amarillo, que indica fenómenos con bajo riesgo, abarca al norte de Santa Fe, norte de Entre Ríos, norte de Santiago del Estero, noroeste de Chaco, centro de Formosa y sur, centro y noreste de Corrientes. Estas zonas podrían registrar tormentas con lluvias de hasta 10 milímetros en 12 horas o 15 milímetros en 24 horas, acompañadas de actividad eléctrica y ráfagas de viento aisladas.

Por su parte, la alerta naranja, que señala un riesgo mayor y potenciales daños materiales, se extiende al centro y sur de Chaco, este de Formosa, noroeste de Corrientes y la totalidad de Misiones. En estas provincias se esperan tormentas más intensas, con probabilidad de caída de granizo, fuertes ráfagas de viento y precipitaciones abundantes que podrían generar anegamientos o complicaciones en el tránsito.
El SMN también advirtió sobre viento intenso en la costa de Santa Cruz y el este de Salta, así como sobre precipitaciones en la costa del departamento Ushuaia, en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Esta combinación de fenómenos implica la necesidad de extremar precauciones en rutas, actividades al aire libre y zonas urbanas propensas a inundaciones.
Las lluvias registradas durante el fin de semana trajeron un alivio temporal frente a las altas temperaturas que afectaron a gran parte del país, pero las condiciones inestables continuarán al menos durante los primeros días de esta semana. Se espera que las tormentas se desplieguen de manera aislada o en forma de chaparrones fuertes, dependiendo de la zona, con mayor intensidad en el norte y noreste del país.

El SMN recomienda seguir los informes oficiales, evitar cruzar ríos o arroyos crecidos y proteger bienes ante posibles inundaciones. Asimismo, sugiere reducir la exposición a espacios abiertos durante las tormentas y extremar la precaución al conducir en rutas con acumulación de agua o barro.
